viernes, 28 de diciembre de 2007

De los animales

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel


“La desgracia de muchos animales no está precisamente
en que son bestias, sino a tener que ser tratados por
ciertas personas peores que ellos”
Querien Vangal


Decía Anatole France: “¿Qué pensamientos pudieran subsistir en los hombres reducidos al estado a que reducimos a los perros, a los caballos y a los animales de corral?”. Agregaba: “Creo con La Fontaine que los animales que los animales, sobre todo en su estado natural, son ingeniosos y artistas, al domesticarlos,empequeñecemos y depravamos su corazón y su inteligencia”.

El hombre no solamente está obligado a proteger a sus semejantes, sino de manera especial a los animales, que por su condición inferior necesitan siempre amparo.

La mula es el animal de carácter más independientemente que existe. Su manera de ser la conduce a la testarudez. Es tan inteligente que siempre sabe lo que le conviene. Detesta que la obliguen a hacer algo que no sea de su agrado, pero cuando comprende que no procede le acarreará dificultades, se somete. Para darse cuenta de lo inteligente y hábil que es la mula, hay que montarla dejando que camine a su albedrío en un camino accidentado y peligroso.

Los perros chinos no ven con buenos ojos al hombre blanco. No lo quieren, y a las claras se notan que desconfían de él. Tan luego como un hombre blanco aparece por ahí en cualquier parte, los perros chinos se enfurecen y ladran desesperadamente. Esta actitud que pudiéramos llamar intransigente, ha sido cuidadosamente investigada, tanto por hombres blancos, como amarillos, habiéndose llegado a la conclusión, habiéndose llegado a la conclusión de que todo ese alboroto que arman los canes citados, no es otra cosa que por el insoportable hedor que despiden los blancos, seguramente que por su costumbre de comer carne. Por demás está decir que nosotros no percibimos ni notamos ese hedor... Los perros chinos están acostumbrados al olor de los naturales del país, cuya alimentación es a base de arroz y otros vegetales. También se ha comprobado que estos perros tienen mucho más desarrollado el sentido del olfato, que los demás perros de la Tierra.

Se ha comprobado que los perros de raza fina suelen poseer algunas de las buenas características de los perros en general, y que los comunes y corrientes, posees mayores y mejores virtudes que los primeros.

¡Dichosos los perros, gatos, los burros, etc., que no necesitan calzarse, vestirse, rasurarse, etc... ni tampoco de dentistas, abogados, médicos, arquitectos, etc...! ¡De paso, sin que nada les cueste, usan un magnífico abrigo de pieles a la medida, que si en muchos casos no es bonito, por lo menos es bastante protector!...

Paseando una linda mañana por el campo, en compañía de un buen amigo, de repente, me dijo: ¡espera!... ¡mira una víbora! Se trataba en efecto de una víbora, hermoso ejemplar, que al sentirnos huyó temerosa... Entonces mi amigo me dijo: todavía hace un mes la hubiera matado. Hoy seria incapaz de hacerlo. De entonces acá he aprendido mucho. Antes, cuando me encontraba a un infeliz animal de estos, lo mataba, y lo hacia pensando en el peligro que entrañaba para el ser humano, pero pensándolo mejor, llegué a la conclusión de que tanto la víbora como el ser humano tienen el mismo derecho a la vida; que tanto como la otra pueden ser buenos y malos, según las circunstancias; que tanta peligrosidad puede haber en el ser humano como en animal de esos; que cuando un ser humano muere por un animal de esa naturaleza, cosa por demás rara, no es sino siguiendo el curso natural y el fenómeno de las cosas, como cuando un ser humano mata a otro... Matar una víbora que lo ataque a uno o ataque a otro, ¡perfectamente!, pero matarla por matarla, ¡no está bien!... ¡no hay razón!...

He conocido burros pacientes, prudentes, mansos, ladinos, pero jamás tontos...

En los limbos de la animalidad, que dijera Nervo, están los que por divertirse y “pasar el rato” , se aprovechan de todas las ventajas de que dispone el ser humano, y de las que carecen los animales, para matar a estos... nuestros hermanos inferiores...

Animal es un ser orgánico que vive, siente y se mueve por su propio impulso. Nosotros no somos, sino un animal superior a los demás, sobre los cuales la naturaleza nos ha concedido ventajas en condiciones bien claras. Pero tan animales son ellos, como nosotros, siendo todos, como somos, hijos de la Madre Naturaleza... Una simpatía bien dispuesta debe atraernos hacia ellos, y así como nosotros luchamos por no ser esclavos o sufrir el yugo de los fuertes, y no aceptamos el predominio de razas que se juzgan superiores, así también, con ese principio, deberíamos considerar la vida de los seres, que no dejan sentir en su carne lo mismo que nosotros... Afortunadamente, hay regiones en el mundo en las que no se presume de civilización, cristianismo y otras cosas, y en donde la vida de los animales sí se respeta: India, Tibet, etc.

Es mentira que el lobo ataque al hombre. En Canadá existe una organización que ha ofrecido un premio al que demuestre que ha sido atacado por un lobo... De esto hace muchísimos años y la oferta sigue en pie.

¡Cosa curiosa!: los tres animales más fuertes de la creación: el toro, el elefante y el camello, son herbívoros... ¡Qué tal si el ser humano los imitara dejando de comer carne!...

Nunca he oído decir que los gatos sean inteligentes. La fama de esto la tienen los perros, los caballos y otros animales. De los gatos se dice que son bonitos, juguetones... ¡sobre todo juguetones! ¿No creen ustedes que para ser juguetón como lo es el gato, se necesita ser inteligente?

El gato no solamente tiene un aspecto filosófico sino que además, en todos sus actos se conduce con verdadera filosofía...

Siempre existirá en la conciencia del ser humano la duda de si será bueno o malo suprimir a los animales que se juzga dañinos. ¿Podría afirmarse con seguridad que un animal que se juzga perjudicial lo sea efectivamente? Hay que considerar que la naturaleza es perfecta y sabia.

Confieso que cuanta jaula de pájaros se pone a mi alcance, abro la puerta y doy libertad a los cautivos ---obviamente que esto me ha acarreado algunos problemas, porque lamentablemente siempre existe gente cruel. Desde el punto de vista de las leyes naturales es una buena acción; ¡pues que otra cosa puede ser liberar a los pájaros a los que Dios concedió alas para volar y ser libres!... Pero desde el punto de vista del que los tiene cautivos, es decir, del carcelero infame que contraría las leyes de Dios, es una acción imperdonable.

Está demostrado que es más fácil domar un camello con buenas maneras, que el brutal procedimiento del freno y la espuela.

Desde el punto de vista moral, tan malo es cazar como pescar. De las dos maneras se martiriza y se mata a los infelices animales, nuestros hermanos inferiores... ---¡Por supuesto que esto que digo es letra muerta para todos!... ¡Una prédica en el desierto!

El cristianismo es sumamente duro con los peces al decretar la vigilia. ¡Quien les iba a decir a los pobres peces que, por nuestras ideas, ellos forzosamente deben morir!... ¡Qué cosas!

No debemos matar a los animales, ni aun esos que por nuestra ignorancia juzgamos dañinos. Todos tienen su razón de ser y existir. ¡La naturaleza tan sabia no iba a equivocarse en esto!...

En el Museo de Historia Natural de Berna, Suiza, se haya, disecado, el famoso perro de San Bernardo, llamado “Berry”, que, según cuentan, salvó a más de cuarenta personas en el curso de su vida. A un perro así se le debería leventar un monumento en todas partes, en lugar de tantos que ¡no valen un comino!

Hace muchos años, un inglés acompañado de su perro, penetró en las Grutas de Cacahuamilpa, en el estado de Guerrero, con el propósito de explorarlas. Llevaba consigo todo lo necesario, inclusive, naturalmente, material para alumbrarse ---En aquel entonces, las grutas en cuestión estaban completamente abandonadas. Quiso su mala suerte que el combustible se le terminara o se le echara a perder, quedando completamente a oscuras en medio de la inmensidad tenebrosa de las cavernas. Trató de salir; pero sin resultado. Era imposible. Se golpeó horrorosamente con las salientes de las rocas, y con las filosas y duras estalactitas y estalagmitas, allí tan abundantes. ¡Su agonía debe haber sido espantosa!... Días después su cadáver fue encontrado, y junto a él, el de su noble y fiel perro, que bien pudo haber salido; pero prefirió morir al lado de su amo...

El perro suda por la boca. Cuando su respiración es fatigosa, tiene el hocico abierto y la lengua afuera, es que está sudando.

Al perro no se le puede engañas con un espejo haciéndole creer que tiene enfrente a otro, pues por el olfato sabe que no hay tal. El perro confía más en el olfato que en la vista.

El perro más inteligente no es capaz de desenredarse de un palo en el que está amarrado y en el que se ha enredado dando vueltas...
Cualquiera que haya tenido la oportunidad de tener contacto con los pájaros sabe de su inteligencia, gratitud y muchas otras bellas prendas, ¡que ya quisiéramos los seres humanos!...

Según parece, el animal más comprensivo de todos es el elefante.

¡Se ha pensado alguna vez que el toro, que no es carnívoro, es el animal, más fuerte de la creación?...

Pocas cosas halagan tanto como el que un animal extraño nos haga una zalamería.


Agosto de 2003