domingo, 27 de diciembre de 2009

¿Por qué el "amor libre" no es amor?

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Abril / 2009
 

El peso sufre una devaluación en estos días y mucha gente, con razón, está muy preocupada. Sin embargo, desde hace décadas el amor ha sufrido una caída estrepitosa, y poco o nada nos ha interesado.

La comprensión de su naturaleza es cada día más confusa, pues en unos cuantos años, seudo ideologías como el permisivismo y el hedonismo nos han bombardeado –sobre todo a través de la televisión– de innumerables ideas e imágenes a las que llaman "amor", y que en realidad son opuestas al verdadero significado de este concepto.

El viejo eslogan de los años 60 –"el amor es libre"– ha tomado en el siglo XXI una fuerza tal, que hoy muchos de los que dicen amar se refieren más bien a un sentimiento egoísta, a una pasión desequilibrada.

Y es que el defecto fundamental del amor libre no es que ponga al amor por encima de todo, sino que no lo haga. Pone a la libertad individual por encima del amor. "Te doy todo, menos mi libertad, que es lo que más aprecio. La aprecio por encima de ti", dicen los diálogos de los programas y series más populares del momento.

¿Acaso no comprometerse es amor? ¿Será el amor como lo pintan en la pantalla, cuestión de "química" o complacencias inmediatas, fáciles y atractivas?

Le cuento que hace poco más de un año un matrimonio de casi 40 años de casados sufrió una tragedia: el esposo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por un derrame cerebral y a raíz de la operación quedó parapléjico.

Desde hace más de 12 meses el hombre se encuentra en silla de ruedas, alimentado por una sonda y sin poder hablar. Su esposa, desde entonces, permanece a su lado día y noche, atendiéndolo en todo momento, animándolo de palabra y con su espíritu de alegría.

Ella no deja de hablarle, a pesar de no estar del todo segura si él la escucha. Y por si fuera poco, recibe a los amigos y familiares que llegan a su casa con una gran sonrisa. La sonrisa de una mujer que tiene bien claro que el amor conyugal se demuestra en las buenas y en las malas. 

Quienes han ido a visitar a esta pareja suelen decir que Gabriela es el mejor testimonio de lo que es el amor incondicional y para siempre, que debe existir entre los esposos.

Tristemente, una de las causas que más ha devaluado la naturaleza del amor en estos tiempos es la promoción que se hace por todos lados del amor cualitativo. De esa clase de amor que no ama a las personas en sí mismas, sino sus cualidades, e incluso sus pertenencias. La característica de este supuesto amor es idealizar alguna cualidad física, profesional o del estatus de la persona. 

Basta con echar un vistazo a cualquier serie de moda o revista del corazón, para toparnos con ese culto desmedido al físico o al dinero. ¿Cuántos jóvenes a causa de los continuos mensajes de la televisión, revistas o canciones, valoran más el tener que el ser?

Lo que la televisión no les dice es que quienes se "enamoran" de una sola cualidad de la persona, por lo general terminan su relación con la clásica expresión: "¡Se acabó el amor!". Y es que si perdemos el encanto por aquello que tanto se admiraba de la pareja, ¿qué nos puede quedar?

¿Sabe usted? Quizá nos puede quedar reflexionar en el verdadero amor. En esas cátedras que hoy nos dan tantos matrimonios, como el de Gabriela y Alberto, que a pesar de los obstáculos, problemas o enfermedad de alguno de los cónyuges, su amor no sólo permanece sino se fortalece cada día más. 

Tal vez no está de más, en esta época en donde los mensajes de lo que es el amor son cada día más confusos y apartados de su naturaleza, meditar en el amor real, el que nace de la voluntad, el que no se estanca en el puro sentimentalismo.

El caso es que mientras la caída del peso tiene preocupados a muchos en estos días, la caída del amor parece no interesarnos.

No está mal preocuparnos por la estabilidad de nuestra moneda, eso mejora una parte de nuestra vida. Pero mucho más nos conviene revalorar el amor verdadero, el sólido, el incondicional, el que es para siempre, pues eso edifica y estabiliza todo nuestro ser. Y además, contagia a otras parejas a seguirlo.

Además, el verdadero amor es perenne, es para toda la vida, es eterno.  Así se dice: Mi amor es tuyo incondicional y eternamente.  Así debe ser, en las buenas y en las malas, parejo, único, sublime.

 
«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Perdono pero no olvido

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Abril / 2009

 

«El que es incapaz de perdonar es incapaz de amar»
 

Con frecuencia oímos decir: "Perdono, pero no olvido". Quien dice esto en realidad no perdona porque guarda rencor. De ahí que se diga que no se perdona de verdad cuando en el fondo no se está dispuesto a olvidar. Olvidar en cuanto a esa idea machacona que nos hace tener resabios, no en cuanto se borre totalmente de la mente, lo cual es imposible al menos que se pierda la razón.

Perdonar, ¿es olvidar? ¿Producen ambos el mismo efecto? Se trata de una cuestión de gran importancia, pues el perdón es esencial para una vida feliz y equilibrada: Es inconcebible la existencia de un amor verdadero si no se es capaz de perdonar.

Es importante distinguir "olvidar", cuando quiere decir "resentimiento", y "olvidar" como "desaparecer de la memoria". Me referiré al primer sentido: hay que olvidar; "no escatimes el perdón. Es imposible caminar con tantas heriditas abiertas… perdona todas las viejas heridas y cicatriza con resinas de amor"...

Perdonar es no querer mal, no hay otro camino. "Es una palabra que no es nada, pero que lleva dentro semillas de milagros" semillas sembradas en nuestros corazones por el mismo Jesús, que se alimentan incluso de las ofensas.

Sí, cada ofensa recibida es una oportunidad de mejorar nuestra capacidad de perdonar, porque, en lugar de generar resentimientos, es abono para esa cosa divina.  Cuando hablo de perdón, se me viene inmediatamente a la mente el recuerdo a mi santa madre; ella tenía una capacidad inconmensurable de perdonar.

El paraíso está detrás de la puerta, se dice, pero muchos han perdido la llave, una llave que se llama misericordia… Todos estamos necesitados de amor, de atención, así como de poder dar nuestro amor a los demás.

Por eso siempre hay que pedir perdón: por las ocasiones perdidas, por la plenitud no vivida de cada relación, por las palabras no pronunciadas.

Cuenta una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto. En un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. Éste, profundamente ofendido, sin decir nada, escribió en la arena: "Hoy, mi mejor amigo me ha dado una bofetada en la cara".

Siguieron adelante y divisaron un oasis. Torturados por la sed, ambos echaron a correr y el primero que llegó se tiró al agua de bruces sin pensarlo y, de pronto, comenzó a ahogarse. El otro amigo se tiró al agua enseguida para salvarlo.

Al recuperarse, tomó un cuchillo y escribió en una piedra: "Hoy, mi mejor amigo me ha salvado la vida". Intrigado, el otro le preguntó: "¿Por qué después de haberte hecho daño, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?".

Sonriendo, le respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, porque el viento del olvido se lo lleva; en cambio, cuando nos pase algo grandioso, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento en todo el mundo podrá borrarlo".

El error de muchos es pensar que el perdón debe surgir de sus corazones, que es algo que debemos sentir, que debe "nacernos", en cierto modo.

En realidad, el perdón "es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió" (Madre Teresa de Calcuta).

El perdón es lo mejor, no sólo individualmente sino también para cada una de nuestras sociedades y para el mundo en general: "La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón" (Juan Pablo II).

En cierto modo, todos somos corresponsables de las acciones y omisiones de cada uno, y es la gotita de cada día la que crea la revolución del amor.

"Lo mejor que puedes dar a tu enemigo es el perdón; a un oponente, tolerancia; a un hijo, un buen ejemplo; a tu padre, deferencia; a tu madre, una conducta de la cual se enorgullezca; a ti mismo, respeto; a todos los hombres, caridad" (John Balfour).

Cuando alguien es perdonado se convierte en una persona distinta, aunque tarde en reaccionar: "Nada envalentona tanto al pecador como el perdón" (William Shakespeare).

"El motivo es que se siente querido y valorado en mucho, porque las personas siempre están por encima de sus errores" (Jutta Burggraf). Y al crecer la conciencia de su valía se porta en consecuencia, se porta mejor.

Por otra parte, crece también el que perdona, pues "nada nos asemeja tanto a Dios como estar siempre dispuestos a perdonar" (San Juan Crisóstomo).

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia»


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Panorama postelectoral 2009

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Julio / 2009

 

¿Nostalgia por un pasado ido pero no olvidado? Es la incógnita que prevalece en círculos políticos y académicos de este México después que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), resulto triunfante en las elecciones intermedias del 5 de julio.

 

Hace tres años, en los comicios presidenciales de 2006, el PRI obtuvo la votación más baja de su historia. Ahora el partido que gobernó a México –como parte integrante de la Trinca Infernal(PNR-PRM-PRI)--  durante 70 años ganó la mayoría de las curules de la Cámara de Diputados, así como cinco de los seis gobiernos estatales que se disputaron, recuperando dos de ellas: Querétaro y San Luis Potosí.

 

Sin embargo, para algunos analistas, la victoria electoral no significa que el PRI haya cambiado o que convenciera a los votantes mexicanos, sino que en el fondo de la votación existe una crítica al gobierno del Partido Acción Nacional (PAN).  No, que va a cambiar, al contrario, asimiló la derrota, y retomó sus viejas prácticas, nada más que ahora corregidas y aumentadas.  Con el PRI se aplica aquello que "más sabe el diablo por viejo que por diablo", aunque quizás ahora le brotan los dos atributos, lo viejo y lo diablo.  Decía un viejo político del PRI: "El diablo sabe más por ser priísta que por viejo".

 

"Es un voto de castigo por la crisis económica, de salud pública y de inseguridad.  Hay hartazgo ciudadano y desesperación con los resultados de la alternancia política", aseguró el analista John Ackermann en conversación con BBC Mundo.

 

La presidenta del PRI, Beatriz Paredes, respondió a los señalamientos sobre la vuelta al pasado: "El PRI no regresa, el que ganó fue el partido del siglo 21", dijo.

 

Otro elemento que explica victoria del Revolucionario Institucional es su capacidad para mover y controlar votantes, señaló Ackermann.  El ejemplo fueron las elecciones del domingo. "El PRI tenía representantes en el 90% de las casillas", explicó.

 

Actualmente el partido gobierna en 18 de los 32 estados del país, y mantiene influencia en algunos de los sindicatos más grandes de México.  Pero ahora ya no a lo bronco, sino sutilmente.  El PRI no olvida la práctica tradicional en su sistema de mantener al pueblo en la ignorancia y engañados sutilmente mediante el paternalismo engañoso.  Recuerdo en cartón del siempre bien recordado Abel Quezada, el gobierno –obviamente priísta--  representado por un señor muy elegante --de rigurosa etiqueta, con polainas y bufanda--  con el brazo extendido y en la mano repleta de granos de maíz dándole de comer a un rebaño de borregos, representando al pueblo.  Ese ha sido, es y será el clásico PRI.

 

De acuerdo con el Instituto Federal Electoral (IFE), el PRI tiene oficinas en todos los 2435 municipios del país.  Por otra parte, el IFE ha reconocido que desde hace varios años aumentó el número de votantes que cambian de opinión en cada proceso electoral.

 

Respetando la opinión de los analistas, yo difiero en cuanto a la responsabilidad del PAN por la crisis económica, la salud pública y la inseguridad, ni creo, aunque la prensa veladamente –a veces ni tanto--  así lo quiera hacer ver.  La gente enterada y pensante sabe que la crisis económica es global, que la salud pública está bien atendida –ejemplo lo de la influenza, que ameritó felicitaciones de la OMS y la ONU--  y que la inseguridad emana de los tiempos de la hegemonía de la Trinca Infernal (PNR-PRM-PRI).

 

La apertura que labró Vicente Fox, y lo digo así porque él supo abanderar un cambio tan necesitado.  No voy a enumerar los muchos cambios importantes que de hecho logró implementar durante su mandato, mismos que logró gracias a su carácter tozudo, ad hoc para ello.  Pero ¿qué pasó? El PAN se asustó y en vez de brindarle el apoyo que era de esperarse, se asustó y lo abandonó de hecho.  La prensa –el Primer Poder de la nación--  se encargó de destruir a Fox, y la prensa es y seguirá, disfrazadamente, bajo la égida del PRI, principalmente las televisoras, y entre ellas la poderosa Televisa del clan Azcárraga –no hay que olvidar aquella frase de Emilio Azcárraga Milmo: "yo soy un soldado del PRI", está es una herencia que llevará per saecula saeculorum el clan Azcárraga y obviamente Televisa.

 

En las elecciones del 2006 el PAN logró la mayoría relativa en el Congreso, en ambas cámaras, y ¿qué pasó?  Pues que se asustó y no supo que hacer, se la pasó al pendiente de que hacían los otros, principalmente el PRI –que es la tercera fuerza en la Cámara de Diputados--,  para actuar.  Actuaba como si estuviera esperando la anuencia del PRI.  Jalaba más las cámaras y las noticias Emilio Gamboa Patrón, incluso Javier González Garza, que Héctor Larios Córdova. (Nótese que la prensa –escrita y electrónica--  vuelve a jugar un papel preponderante)

 

En cuanto a las iniciativas de Calderón, sobre todo las sobresalientes, cuando se discutías y se aprobaban, con las adiciones y/o modificaciones, siempre tuvo presencia el PRI como el fiel de la balanza y/o el padrino.  Las leyes, cuyos debates atrajeron más la atención: la electoral y la energética, el PRI veladamente impuso su criterio, volvió a ser el fiel de la balanza a pesar de ser la tercera fuerza política en el congreso.  Y si le rascamos más, nos encontraremos invariablemente esa labor mañosa del tricolor, mañas que le dan ser la "chucha cuerera" del tinglado político en nuestro sufrido país.   "Oh, pobre México, tan lejos de la razón y de la lógica y tan cerca del tricolor" dijo alguna vez Querien Vangal. 

 

En síntesis, en la LX legislatura por terminar, el PAN no supo ser la primera fuerza política en el Congreso, se asustó y el PRI, viejo lobo de mar, sacó los colmillos y le comió el mandado.

 

LA PRENSA, en todas sus formas, ejerce una función importantísima y de mucha responsabilidad, que es DIFUNDIR LAS NOTICIAS, labor esta imprescindible para la humanidad; pero por lo mismo debe estar sujeta a una ética superior, ética que debe ser, para mantener su sagrada libertad auto regulada.  Pero resulta que no es así,  muy por el contrario, se convierten en una real amenaza para esta cuando desvían su actividad preponderante.  Cuando se convierten –lo hacen de todas, todas--  en procuradores, jueces y verdugos, Dios guarde la hora, ya hemos visto como construyen mitos y destruyen realidades.  Fox hizo efectiva la "libertad de prensa", más la prensa se inclinó no al uso respetuoso de esa libertad, sino al libertinaje, y con esto a ocupar su ansiado Primer Poder de la Nación, pero le falta contar incondicionalmente con el gobierno, y esto lo logrará únicamente con el PRI.

 

La Prensa siempre estuvo subvencionada por los gobiernos de la Trinca Infernal, y obviamente controlada y bajo su égida.  Todas las dependencias del gobierno tenían el fondo para el llamado "embute", que no era otra cosa que la dadiva –léase corrupción--  para los periodistas de la fuente; y claro que escribían lo que deseaba el gobierno, lo que fuera.  No se olvida los grandes desplegados para enaltecer cualquier acción del Presidente en turno.  Se hacían chistes en el que aparecía a ocho columnas, por ejemplo: "SE ZURRO EL PRESIDENTE, Y LO HIZO MUY BIEN".  O cuando, al día siguiente de la parafernalia del día del informe presidencial, a ocho columnas: "PATRIOTA INFORME DEL SEÑOR PRESIDENTE".

 

La televisión era más de los mismo, todos los programas, de lo que fuera, estaban perfectamente  controlados por el gobierno y hay del que se saliera de la línea.  Cuantas veces un programa que por descuido –no creo que haya sido otra cosa--  era cortado del aire.  Pero eso le convenía pues recibía una fuerte subvención del gobierno, era una poderosa arma para él.

 

Pues bien, esta bendita prensa que padecemos, destruyó a Fox y lo sigue haciendo pues no pierden la oportunidad de atacarlo.  Está minando a Calderón, minó al PAN y enaltecerá al PRI siempre.  ¿Por qué?  Será por miedo o por obscuros intereses.  Qui lo sa.

 

Para terminar, apunto algo muy importante.  Manuel Espino fue, como presidente del PAN, muy controvertido, pero era muy firme y valiente en sus decisiones, claro que eso no le gustaba al PRI y a la Prensa, mismos que se encargaron de minarlo.  Entró en escena Germán Martínez Cásares, joven inteligente y poseedor de buenas virtudes, como también de malas, como todo ser humano.  Pero entre las segundas hay una que no le ayuda: es muy agresivo, a veces hasta altanero, en sus expresiones hacia el contrincante.  A veces hasta se regodea con ello, olvidándose de que los cortés no quita la valiente, y piensa que es una gracia y de que eso le ganara simpatías a su partido, lo cual ya se vio que no.  Se le olvidó que el distintivo del PAN ha sido y debe ser ahora y en el futuro la mesura, la razón, la meditación y la reflexión, todo esto para el logro del bien común y de una Patria generosa para todos. 

 

Ahora me entero de que Germán renunció, Es su derecho y respeto su decisión, pero no me impide decir que creo se equivocó, pues las derrotas, sobre todo si estas son estrepitosas, duelen mucho, pero también enseñan mucho.  "Más se aprende con las derrotas que con los triunfos, aquellas hacen reflexionar y corregir con humildad los errores, estos conducen a la soberbia".  Germán debería asimilar la derrota, corregir errores, levantar la cabeza y seguir adelante afrontando la situación, México no se acaba con esto, hay mucho que hacer, sobra.

 

Quizás lo que aquí relato pueda aparecer mucho muy exagerado, pienso que ojalá lo fuera, pero no, así era, no me lo platica nadie, yo fui testigo.  He sostenido muchas veces que qué diferente sería el pueblo mexicano, y por ende nuestro país, si la Trinca Infernal, que mantuvo su sistema hegemónico  y oprobioso de gobierno de 1930 a 2000, en vez de haber sido, como lo fue, el creador de tanta pudrición que padecemos actualmente en todos los sectores, se hubiera enfocado a crear una nueva mentalidad positiva en el pueblo mexicano, todos los rublos pero principalmente en el educativo, como lo proponía  José Vasconcelos Calderón.  Pero no, lejos de eso, se dedicaron a eliminar a los hombres valiosos que habían luchado en la Revolución para cambiar verdaderamente al país y que, como el mismo Vasconcelos, eran poseedores de mentes brillantes y que mucho hubieran hecho por nuestra atribulada Patria.  Así a lo que se dedicaron fue a fomentar la corrupción, las componendas, la apatía de un pueblo que tenía ganas de ser y no convertirse apático.  Qué gran daño le hicieron a México.

 

Hace mucho que deje de creer en Santa Claus, a mí que me digan que el PRI ya cambió o está cambiando, que me perdonen pero no lo creo.  Si me dicen que Hugo Chávez le pedirá perdón a Bush o que Andrés Manuel López Obrador le pedirá perdón a Vicente Fox, probablemente lo crea más que creer en la redención del PRI. 

 

A pesar de que los del PRI sean todo lo "chucha cuereras"  que quieran, el PAN, con paciencia y tesón, PERO SIN CLAUDICAR A SUS PRINCIPIOS; con el compromiso sincero y honesto de todos sus integrantes para respetarlos, virtudes estas que sepan trasmitir a sus simpatizantes, estoy seguro de que siempre mantendrá su presencia en el contexto político de México.  Presencia que será un muy importante contrapeso, que frene en mucho la política siempre tortuosa y maligna del PRI.

 

Una de las pretensiones de Vasconcelos era que un México se practicara en serio la democracia, la real, no la ficticia como acostumbramos. Que todo ciudadano sea libre para pensar y decir, pero siempre respetando lo que piense y diga el prójimo aunque uno difiera totalmente.  Debatir con la razón para llegar a acuerdos para el logro de un beneficio para todos y buscando siempre la mejor ruta para el país.  El país nos necesita a todos, pero unidos y no jalándonos de las greñas unos a otros, que es lo que cotidianamente sucede y ha sucedido desde que somos independientes, basta repasar nuestra historia para recordarlo.  En una competencia electoral no sabemos ser contrincantes, actuamos como bestias, convertimos una lucha, que debe ser todo lo ardua que se quiera pero respetuosa, en un agarrón de energúmenos.

 

"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte el derecho que tienes de decirlo" (François Marie Atouet "Voltaire" 1694-1778)

 


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Noruega, un país que sobrevive la crisis

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Julio / 2009

 

Hace unos días tuve la oportunidad de conocer a un viajero-investigador oriundo y procedente de aquel país nórdico.  Resulta realmente interesante platicar con una persona conocedora de varios ámbitos de nuestro mundo.  Además, y lo digo con admiración, en un muy claro español.  Es obvio que la plática se enfocó a un marcado interés mío de saber algo sobre ese país, para nosotros lejano, que siempre ha llamado mi atención.

 

Noruega es uno de los países más ricos y estables del mundo.  Beneficiada tras la crisis económica, a pesar de que hace 60 años,  a raíz de la segunda guerra mundial, era un país pobre.  Pero, ¿cómo ha logrado sobrevivir a la actual recesión económica?, conozcámoslo.

¿Cuál es su secreto? Pues, a través de una nota periodística realizada por la BBC, se demuestra que este país, que económicamente se sustenta a base de petróleo, hizo una maniobra que otros países petroleros no hicieron: el ahorrar.

 

"El gran éxito de la economía de Noruega tiene que ver con que hemos podido lograr ahorrar el dinero que ganamos, a diferencia de muchos países que también como Noruega han recibido dinero por sus reservas de petróleo, o gracias a sus recursos naturales, pero que sí lo han gastado", afirma a la BBC el primer ministro Noruego, Jens Stoltenberg.

 

De este modo, se afirma que Noruega, durante el año pasado, cuando comenzó la crisis económica y todo el mundo comenzó a vender más barato, el país europeo aprovechó de invertir US$60 mil millones en acciones petroleras, acción que hizo justo antes de que los precios volvieran a subir.

 

Según la ministra de finanzas de Noruega, Kristin Halvorsen, "Noruega compró muchas acciones. De hecho, nunca antes habían adquirido tantas acciones por barril de petróleo".

 

Pero, el ahorrar no es una costumbre nueva en Noruega. Se afirma que al contrario, el espíritu del ahorro se ve reflejado desde que los noruegos son pequeños. Esto, tras las lecciones que les ha dejado su historia financiera, que han hecho tomar mayor precaución a los bancos de este país.

 

A la vez, cabe destacar que Noruega que posee más de la mitad en reservas de petróleo perteneciente a Europa Occidental, por lo que siempre se ha preocupado que este recurso no durará para siempre. Esto, hace que Noruega ahorre y piense en que el tiempo de bonanza prosperará sólo por unos años.

 

Pero para lograr esa política, lo más importante es la mentalidad y cultura del pueblo noruego.  Comparando la actitud de los noruegos con cualquier país de América Latina vemos que hay una diferencia abismal.  Nunca podría un país latinoamericano, específicamente México, alcanzar los logros de aquel país, simplemente por esa diferencia.

 

Se dice que para muestra basta un botón, pues bien, considerando que uno de renglones básicos para todo desarrollo es la educación, si comparamos el nivel alcanzado en Noruega con el nuestro, es para sentarse a llorar, mejor ahí la dejamos, porque nos hundimos de la vergüenza, y eso que es sólo un renglón.  Mejor ahí la dejamos.


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Los inútiles

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Mayo / 2009
 

Yo estoy seguro de que los hombres no servimos para nada, o, para no ser tan exagerados, para casi nada. Cuanto más avanza mi vida, más descubro qué pobres somos y cómo todas las cosas verdaderamente importantes se nos escapan.  En realidad es Dios quien lo hace todo, quien puede hacerlo todo. Tal vez nosotros ya haríamos bastante con no enturbiar demasiado el mundo.  Pero no, como testarudos y tontos que somos, nos estamos acabando este preciado bien que el Señor nos regaló, con el único compromiso de cuidarlo, y esto es precisamente lo que menos hacemos –por no decir que no hacemos nada, que para el caso es lo mismo--, somos unos verdaderos inútiles.

Por eso, cada vez me propongo metas menores. Ya no sueño con cambiar el mundo, y a veces me parece bastante con cambiar un cesto de sitio. Y, sin embargo, otras veces pienso que, pequeñas y todo, esas cosillas que logramos hacer podrían llegar a ser hasta bastante importantes. Y entonces, en los momentos de desaliento, me acuerdo de una oración de cristianos brasileños que una vez escuché y que no he olvidado del todo, pero que, reconstruida ahora por mí, podría decir algo parecido a esto:

Sí, ya sé que sólo Dios puede dar la vida; pero tú puedes ayudarle a transmitirla.

Sólo Dios puede dar la fe, pero tú puedes dar tu testimonio.

Sólo Dios es el autor de toda esperanza, pero tú puedes ayudar a tu amigo a encontrarla.

Sólo Dios es el camino, pero tú eres el dedo que señala cómo se va a Él.

Sólo Dios puede dar el amor, pero tú puedes enseñar a otros como se ama.

Dios es el único que tiene fuerza, la crea, la da; pero nosotros podemos animar al desanimado.

Sólo Dios puede hacer que se conserve o se prolongue una vida, pero tú puedes hacer que esté llena o vacía.

Sólo Dios puede hacer lo imposible; sólo tú puedes hacer lo posible.

Sólo Dios puede hacer un sol que caliente a todos los hombres; pero tú puedes hacer una silla en la que se siente un viejo cansado.

Sólo Dios es capaz de fabricar el milagro de la carne de un niño, pero tú puedes hacerle sonreír.

Sólo Dios hace que bajo el sol crezcan los trigales, pero tú puedes triturar ese grano y repartir ese pan.

Sólo Dios puede impedir las guerras, pero tú pues no reñir con tu mujer o tu hermano.

Sólo a Dios se le ocurrió el invento del fuego, pero tú puedes prestar una caja de cerillas.

Sólo Dios da la completa y verdadera libertad, pero nosotros podríamos, al menos, pintar de azul las rejas y poner unas flores frescas en la ventana de la prisión.

Sólo Dios podría devolverle la vida del esposo a la joven viuda; tú puedes sentarte en silencio a su lado para que se sienta menos sola.

Sólo Dios puede inventar una pureza como la de la Virgen; pero tú puedes conseguir que alguien, que ya las había olvidado, vuelva a rezar las tres avemarías.

Sólo Dios puede salvar al mundo porque sólo Él salva, pero tú puedes hacer un poco más pequeñita la injusticia de la que tiene que salvarnos.

Sólo Dios puede hacer que le toque la Primitiva a ese pobre mendigo que tanto la necesita; pero tú puedes irle conservando esa esperanza con una pequeña sonrisa y un "mañana será".

Sólo Dios puede conseguir que reciba esa carta la vecina del quinto, porque Dios sabe que aquel antiguo novio hace muchos años que la olvidó; pero tú podrías suplir hoy un poco esa carta con un piropo y una palabra cariñosa.

En realidad, ya ves que Dios se basta a sí mismo, pero parece que prefiere seguir contando contigo, con tus nadas, con tus casi -nadas.



«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Inmerso en la enfermedad

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Febrero / 2009
 

He pasado una semana enfermo, débil, sin ánimo para hacer cosas, en un estado depresivo agobiante.  Curiosamente, no he dejado de sentir la presencia amorosa de Dios.

Tus fuerzas te abandonan y tú te abandonas ante su presencia soberana.  Entonces surge Dios y dice: "No temas, Yo estoy contigo".  Y todo cambia.  Comprendes que hay un sentido para todo, incluso tu enfermedad.

Por momentos, acostado, me trasladaba con mi mente ante la presencia omnímoda de Dios.  Me detengo frente a El y lo miro.  Y le digo que lo quiero. "Eres mi mejor amigo, Señor".  No hacemos más que eso.  Pero me siento tan feliz de poder entregarle estos pequeños gestos de amor.

Comprendo lo frágiles que somos los humanos y la grandeza de nuestro espíritu.

Anoche, ocurrió algo significativo. Me dormí profundamente y dormido, en sueños, me puse a rezar. Entonces escuché la voz paternal de Dios que se preguntaba:

-- "¿Qué haré contigo?"

Yo, intuitivamente respondí:

-- "Devolverme la salud".

De pronto surgió una pregunta que me estremeció:

-- "¿Y qué hiciste con la salud que te di?"

Me vi entonces en un embotellamiento vehicular gritándole al conductor de al lado.  Luego,  molesto con una cajera que no me atendió a tiempo. Surgieron así, en cuestión de segundos, cientos de situaciones similares de las que me avergoncé.  

Sin dejar de amarme, Dios preguntó:

-- "¿Amaste?"

-- "Muy poco Señor", reconocí, "creo que fui egoísta con el tiempo que me diste".

-- "Está bien reconocerlo", dijo con ternura… "Tendrás otra oportunidad. Ama y haz todo el bien que puedas".

Entonces desperté.

Algo pasó en ese sueño, que me llenó de esperanza.

La gripe está cediendo y pronto volveré a salir. Pero esta vez seré diferente. Trataré de ver al prójimo como a mi hermano, y estaré más cerca de Dios: amando, ayudando al que pueda.


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

La palabra

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Febrero / 2009

 

Nuevos hechos de violencia visten de luto al periodismo en México. Tal parece que nunca habrá paz en el mundo de la información, pues cuando no es el poder político o los intereses económicos, son otras fuerzas las que se vuelven contra estos medios, tratando de acallarlos. Lo mismo se recurre al asesinato que al terror lazando grandas, o a la amenaza sistemática. El hecho es que se sigue temiendo a la palabra, porque es un arma peligrosa. Con los hechos de las últimas semanas, que por momentos se incrementan con alarmante frecuencia, se percibe que la llamada guerra contra el narcotráfico se extiende a nuevos ámbitos de la sociedad, particularmente a aquellos que, de una forma u otra, ponen el dedo en la llaga respecto al daño que produce el tráfico de sustancias adictivas.

Y es que, sin duda, en nuestro país se ha iniciado un debate en torno a la forma como debe enfrentarse el tráfico de drogas, ya sea mediante la eficacia policial o, como algunos políticos están proponiendo, a través de la legalización de ese comercio.

Por lo tanto, la guerra ha pasado del terreno de la guerra entre cárteles, del combate entre fuerzas policiales y el ejército contra los criminales, al terreno de las ideas, de la discusión y el debate, de cuyos resultados finales dependería una legislación favorable a los narcos, o su reiterada condenación. Por eso la palabra adquiere una creciente importancia en este contexto.

A los medios ha tocado el papel histórico de señalar el problema y las deficiencias en su combate. A través de la información se ha ido cobrando una creciente conciencia de lo que el tráfico de estupefacientes representa en el país, de las complicidades al seno de la misma autoridad que debiera combatirlos y la ineficiencia que se da en este terreno.

Información y denuncia han sido una forma como los medios han participado habitualmente en la lucha contra el narcotráfico. Estos señalamientos han sido suficientes para provocar la ira de las mafias y cobrar víctimas aquí y allá.   En este ámbito el periodismo eleva en mucho su imagen.

Pero también está presente el mundo de la opinión que, sin duda, ayuda a orientar a la sociedad para definir posiciones frente a los problemas sociales. Aquí es donde se genera toda una concepción cultural frente al problema en que estamos, y es aquí donde se encuentra el centro de la batalla.  Aquí es donde el periodismo desbarra, pues traspasa el límite de sólo la información, para tornarse en fiscal, juez y verdugo.  Esta invasión terrenos que no le corresponden, lleva a ese muy digna profesión o rebajarse a niveles que la ponen en un riesgo innecesario, riesgo que bien aprovecha a colocarse en el papel de mártir, pero tal parece que no entienden que deterioran su imagen.

Leo Luca Orlando, el alcalde de Palermo que logró vencer a la mafia siciliana, fundó su estrategia contra estas fuerzas nefastas mediante una batalla cultural que se basó, principalmente, en la promoción de  una idea fuerza: "no todos los sicilianos somos mafiosos", frente a otra que se había instalado sin discusión, no sólo allí, sino en todo el mundo: "todos los sicilianos son mafiosos".

Fue así como se realizó la batalla cultural por rescatar lo auténticamente siciliano frente a todo lo que asociara con el oscuro mundo de la cosa nostra. Eso parecía sencillo, pero en realidad fue todo un mundo de comunicación, lo mismo a través de palabras que de expresiones simbólicas de gran significado, que vinieron a representar, junto con la lucha judicial, la diferencia entre la eficacia y la guerra estéril, como se había pretendido realizar durante años y años, sin resultado efectivo.

En México, sin duda, ya estamos en este terreno y habrá que tomar posiciones. Aquí la participación social será determinante, como lo fue en Sicilia. Por un lado, se trata de hacer el vacío social, marcar distancia ante aquellos que se conoce que son parte del mundo oscuro del narcotráfico.

Luego, crear conciencia de la dimensión del problema, que no es sólo social porque haya sido declarado ilegal por la ley, sino que se le ha determinado de esta manera por el profundo daño social que produce, no su cultivo o comercialización, sino el consumo de dichas sustancias en las personas que tienen el infortunio de caer en las garras de estas adicciones, que no surgen porque sí, sino como efecto de un conjunto de factores de riesgo acumulados, entre los cuales la disponibilidad de estas sustancias es un factor determinante.

Por eso resulta ingenua, si no es que cómplice, la propuesta de legalizar el comercio de drogas, lo que significaría que también se legitima la producción y el consumo.  Paso seguido sería legalizar el comercio de armas.  Y después ¿qué?...

Frente a ello no queda otra cosa que decir: "a la droga no se le combate con la droga". Esta debe ser la idea fuerte que debemos promover en la sociedad mexicana. No ceder por temor, comodidad o complicidad.

Aquí, como en Sicilia, hay que pintar la raya, establecer distancia entre los verdaderos valores y aquellos que, aunque disfrazados de una actividad comercial neutra que vería incrementado su movimiento, a la postre estaría causando estragos entre los adictos que, como bien sabemos, se encuentran numerosos jóvenes que son fácil presa de este mal por estar en una etapa de desarrollo donde se incrementa la vulnerabilidad.

A la policía y las fuerzas armadas, así como al aparato judicial, les toca el combate de fuerza contra el crimen. A la sociedad, y no sólo al periodismo, le toca la batalla cultural con la fuerza de la palabra.

«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»