sábado, 4 de abril de 2009

Empleo y/ desempleo

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Dios no condenó al hombre al trabajar;
le condenó a vivir
y le concedió el trabajo como atenuante.


Llegué un día a visitar a un pariente a su negocio ---comerciante exitoso en el ramo ferretero y materiales de construcción--- me lo encontré sentado en su mesa de trabajo totalmente embebido en la lectura de un libro, lo cual me extrañó pues yo sabía que no era muy dado a eso, pero en fin, llegué y me saludó cordialmente como siempre, pero un poco absorto, y me pidió que le diera chance de terminar de entender algo que lo tenía atorado; yo asentí y me senté a leer una revista de construcción que tenía mi amigo a un lado.
Después de un rato, aproximadamente 10 minutos, se sobresaltó y pegando un grito, que obviamente me asustó, dijo, a la vez que aventó el libro hasta la otra orilla de su gran mesa: ¡Al carajo, no entiendo esto!, si volviera a nacer, y me dieran chance de escoger, pediría ser un economista nato, para entenderlos a estos imbéciles porque de plano no les entiendo ni madre.
Hace unos días, al estar leyendo unos diarios, me encontré con una nota que me hizo recordar aquel pasaje, y me dije mentalmente: ¿Será de veras que haya alguien que les entienda a los economistas? Y ¿Quién entiende las cifras que manejan?
Apenas el día 1 de septiembre se confirmó en el informe lo que ya decían todos los indicadores: el 2004 está resultando el más exitoso del sexenio en crecimiento económico y en generación de empleo formal ---se espera una evolución del PIB de 4% y crear 400 mil puestos de trabajo formales---, pero unos días después el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), nos dice que la tasa de desempleo abierto de agosto resultó de 4.35%, la más alta en siete años.
De inmediato piensa uno: “aquí hay gato encerrado” y piensa uno que, o bien son falsos los datos del presidente Fox o los del INEGI. Y aunque parezca muy odioso, pero la respuesta es: nadie miente y, en el extremo, todos los datos pueden revelarse como verídicos y confiables.
El quid está en que el INEGI dio a conocer información relativa a la “tasa de desempleo” y no al número absoluto de desempleados. Esta última puntualización ---un aburrido tecnicismo---, puede ser clave para entender lo que ocurre: como la tasa de desempleo es una división del número de desempleados ---aquellos que no trabajaron ni siquiera una hora en la semana previa, que quieren trabajar y que buscan empleo activamente--- sobre el total de la Población Económicamente Activa (PEA) ---los mayores de 12 años que son ocupados o que son formalmente desempleados, en términos de la definición anterior---, entonces puede perfectamente presentarse la paradójica situación de que crezca el número de ocupados pero también lo que haga la tasa de desempleo, y también puede ocurrir que se dé una oleada de despidos y que, incluso así, baje la tasa de desempleo.
Es cuestión de proporciones: si crece más rápido la PEA que la ocupación, habrá tasa de desempleo mayor aun cuando haya más gente con empleo; caso contrario, si proporcionalmente cae la PEA más que lo que crece el desempleo absoluto, entonces tendremos una menor tasa de desempleo aunque exista más gente desempleada. Por tanto, pueden ser compatibles el aumento en el número de empleos y la expansión de la tasa de desempleo; ello indicaría que hay cada vez más gente buscando empleo que la que lo encuentra.
Buena parte de la confusión se debe al mal uso de la información en los medios: sin matiz alguno se afirmó ---a ocho columnas en dos diarios de circulación nacional (El Universal y La Jornada 23/09/04) --- que el desempleo es el mayor en siete años, pero no se refirieron a la tasa. Tampoco se señaló, como lo hace el INEGI en su boletín de prensa del 22 de septiembre, que la tasa se obtiene de información “preliminar” de la Encuesta Nacional de Empleo Urbano (ENEU): es una inferencia parcial, de un solo un mes de una encuesta cuya muestra está diseñada para ser trimestral, que abarca únicamente 32 ciudades ---el D.F. y una por estado---, y a partir de la cual se hacen estimaciones.
Por ello, afirmar que “tan sólo entre julio y agosto se incorporaron a la desocupación 275 mil personas ---como lo aseveró otro diario (Reforma 23/09/04)--- es hacer una mancuerna muy temeraria en los números.
En virtud de que la ENEU ofrece información muy fragmentada mes a mes, para tener un panorama real de lo que ocurre en el mercado de trabajo mexicano, lo óptimo es esperar a la información trimestral y apoyarse en la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) que levanta el propio INEGI.
La ENEU más cercana, del segundo trimestre del año, difundida en agosto, nos dice que la tasa de desempleo abierta nacional ---no sólo en las ciudades--- fue de 2,5%, y que la población ocupada llegó a 42 millones 306 mil personas, un millón 673 mil más que en el mismo periodo de 2003. Estas últimas cifras son las más completas y confiables que tenemos hoy. Habrá que esperar a noviembre para ver si lo que detecta la ENEU para agosto es una tendencia real de lo que ocurre en el país o bien producto sobre todo del tipo de encuesta y de la periodicidad. Para comprender un fenómeno, primero hay que aprender a leerlo.
Quizás el INEGI haría un buen favor a la discusión publicando cifras definitivas ---las de cada trimestre--- en vez de alimentar la confusión con los datos parciales de cada mes. Pero estos matices para aproximarse a una discusión seria y documentada sobre el desempleo, poco importan a quienes entienden que el debate político es cose de intercambiar pedradas.

jueves, 2 de abril de 2009

Un ojo en el fin del mudo para ver el principio del Universo

Por: Enrique Galván-duque Tamborrel

El mayor observatorio terrestre ha comenzado a construirse casi en el fin del mundo para poder ver, en el 2011, el comienzo del pasado y del Universo, hace 14.000 millones de años.
En el lugar más inhóspito y seco de la tierra, el desierto de Atacama chileno, el Observatorio Europeo Austral (ESO en sus siglas inglesas) y el Observatorio Nacional de Radio Astronomía (NRAO, estadounidense) han colocado esta semana la primera piedra del radiotelescopio más grande del mundo.
En nueve años, el Atacama Largue Millimeter Array (ALMA), un proyecto radio-astronómico de 64 antenas parabólicas de 12 metros de diámetro y 70 toneladas cada una, permitirá al mundo científico ver imágenes del universo en sus primeras etapas de formación, tal como era hace 14.000 millones de años.
Astrónomos de todas partes del mundo llegaron hasta la localidad de San Pedro, en pleno desierto de Atacama, para colocar la primera piedra a 2.900 metros de altura, en lo que será una inversión cercana a los 600 millones de dólares.
Las 64 antenas, que estarán instaladas 2.100 metros más arriba de donde comenzó este jueves una de las instalaciones del ALMA, equivaldrán a un telescopio de 14 kilómetros de diámetro y su resolución será más de 100 veces mayor que la de cualquier otro conjunto de telescopios.Las poderosas antenas se ubicarán en el Llano de Chajnantor, a 50 kilómetros de San Pedro de Atacama y a 1.500 kilómetros al norte de Santiago, en una zona que parece más la superficie lunar que un paisaje del planeta tierra.
Para los expertos, ALMA será el mayor proyecto astronómico terrestre (no en órbita) después del Proyecto VLT/VLTI de Paranal -también en Chile- y, junto al futuro telescopio Espacial James Webb (JWST), una de las dos instalaciones astronómicas más importantes que entrarán operación dentro de la próxima década.
"Cuando pensamos en el ALMA, pensamos en que necesitábamos de un área plana, seca, tranquila y con cielos limpios. Todo eso se conjuga en el desierto de Atacama", señaló el holandés Piet Van Der Kruit, presidente del directorio del proyecto.
Van Der Kruit habló durante un acto realizado en el lugar establecido para la instalación de la obra y bajo un sol implacable que después de las ocho de la noche se transforma en un frío insoportable.
Explicó que, como el trabajo a 5.000 metros de altura es difícil para cualquier ser humano, las operaciones de ALMA se harán desde la Base de Apoyo a las Operaciones, la cual se ubicará en las proximidades de Toconao y San Pedro de Atacama, a una altura más soportable de 2.900 metros.
El astrónomo holandés destacó que la zona de Chajnantor tiene características de transparencia y estabilidad atmosféricas insuperables para la astronomía milimétrica y submilimétrica."No se conoce otro lugar en la tierra que combine las excelentes condiciones atmosféricas con la facilidad de acceso, a lo que deben agregarse otras condiciones como son la estabilidad social y política de Chile y la existencia de una muy bien desarrollada infraestructura astronómica", subrayó.
La alcaldesa de San Pedro de Atacama, Sandra Berna, señaló que la "Pachamama", la madre tierra en idioma aymará, "había dado su consentimiento a este proyecto científico", que se viene a sumar a las iniciativas turísticas que está desarrollando la zona.
Para el astrónomo español José Cernicharo-Quintanilla, el ALMA permitirá a los científicos comprender la física del Universo, comprender cómo se expandió la singularidad inicial, cómo se formaron las estrellas y ver el nacimiento de las galaxias, "porque al ver las enormes distancias se está viendo el pasado".
En declaraciones recientes, el experto español señaló que actualmente la inversión del proyecto gira en torno a los 600 millones de dólares, pero la incorporación de Japón en la iniciativa, en un futuro cercano, elevará esta cifra a unos mil millones de dólares.
Destacó que para la radio-astronomía española es un gran orgullo participar en ALMA, uno de los proyectos más ambiciosos de la astrofísica de principios del siglo XXI.
ALMA es una asociación a partes iguales entre Europa y América del Norte, en cooperación con Chile, y está financiada en Estados Unidos por la Fundación Nacional de Ciencias, junto con el Consejo Nacional de Investigaciones de Canadá, y en Europa por el Observatorio Europeo Austral (ESO) y España.
La directora general de ESO, Catherine Cesarsky, aseguró que científicos de todo el mundo podrán usar las instalaciones de ALMA.


El escorpión de Campeche


Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Aparentemente no existían reptiles llamativos o vistosos que pudieran haber permanecido en el anonimato hasta el día de hoy, ¡pero los hay!

México, como se sabe, posee una de las floras y faunas más ricas y variadas en el mundo, riqueza que se debe más a su particular situación geográfica que a su tamaño. Sin embargo, es menos difundido el hecho de que ningún país del planeta alberga tantas especies de reptiles como el nuestro. ¿Cuántas hay con exactitud? Nadie lo sabe hasta ahora. Al consultarlo con un experto en la materia, éste dirá que existen aproximadamente 760, una cifra cercana a las especies de reptiles hasta ahora identificadas científicamente. Pero con seguridad su número es mayor, ya que año tras año se descubren nuevos ejemplares y, naturalmente, también otro tipo de animales.

En el caso de los reptiles, en su mayoría se trata de saurios y de serpientes poco vistosas, casi insignificantes, ocultas en escondrijos, que hasta nuestros días han logrado sustraerse a la vista humana. Tal es el caso de los animales que viven en muchas regiones de los sistemas montañosos mexicanos aún inaccesibles para el estudioso. Por otro lado, no se espera que aún existan reptiles llamativos o vistosos que pudieran permanecer en el anonimato hasta el día de hoy. ¡Pero los hay! El mejor ejemplo lo ha brindado Gunther Koehler, un herpetólogo alemán que en 1994 encontró en el sur de Campeche un saurio hasta ahora desconocido, del género Ctenosaura, llamado iguana negra.

Koehler, experto en este grupo de iguanas, la designó Ctenosaura alfredschmidti en honor de su amigo y promotor de la herpetología, Alfred Schmidt.

En la actualidad, la Ctenosaura alfredschmidti es únicamente conocida en el lugar en que se le encontró por primera vez, esto es, cerca de la carretera principal que va de Escárcega a Chetumal. Su modo de vida y sus costumbres apenas están siendo conocidos con exactitud. La Ctenosaura alfredschmidti vive en los árboles y rara vez se desliza al suelo. En su lugar de origen se le conoce como “escorpión” porque erróneamente se le cataloga como venenosa.

El “escorpión” mide como máximo 33 cm., lo que significa que no es tan grande como las especies de mayor tamaño de su género, las cuales llegan a medir hasta más de un metro en total. De todas ellas el “escorpión” es indudablemente el más bonito. Lo que llama la atención es su cola, relativamente corta, cubierta de escamas espinosas, que utiliza para asirse firmemente dentro de su escondrijo, haciendo prácticamente imposible sacarlo de ahí. El colorido de su cuerpo también lo distingue de todas las demás iguanas, con excepción del de su pariente cercano, la iguana Ctenosaura defensor, que al igual que el “escorpión” vive exclusivamente en la península de Yucatán y es conocido popularmente como “chop”.

En términos generales, el “escorpión” y la iguana Ctenosaura defensor son muy parecidos, aunque entre ellos existen diferencias en cuanto a su modo de vida. Mientras que el primero vive en los árboles, el “chop” habita en estrechos agujeros de las rocas, cerca del suelo.

El “escorpión” macho es especialmente colorido. Su cabeza, cola y patas traseras resplandecen con un color azul malaquita, mientras que su lomo es negro en la parte delantera, y rojo oscuro o café rojizo en la parte trasera. Es capaz de cambiar su color casi tan rápido como un camaleón. Al dejar su escondrijo en la mañana, el “escorpión” presenta tonos opacos, pero a medida que su cuerpo se calienta y entra en actividad, exhibe un espléndido y reluciente colorido.

El “escorpión” hembra, de color café, es menos vistoso que el macho y de menor tamaño. Al igual que todas las especies Ctenosaura, el “escorpión” posee garras fuertes y afiladas que le permiten trepar fácilmente por los árboles más resbaladizos.

Por lo general el “escorpión” es el único habitante dentro de su agujero. En el mismo árbol podrían alojarse simultáneamente un macho y una hembra, aunque en diferente hoyo. Esta especie pasa la noche y la mayor parte del día en su madriguera, cuyo diámetro es lo suficientemente grande para que pueda entrar y salir sin problema. Sin embargo, su crecimiento va condicionando el cambio de su morada con cierta frecuencia. En su escondrijo se desliza normalmente hacia adelante, dejando que su cola bloquee el acceso al agujero, con lo que es prácticamente imposible que enemigos potenciales lo ataquen.

Al calentarse el aire, el “escorpión” se desliza hacia atrás de su agujero para asolearse. Cuando su cuerpo ha alcanzado la temperatura adecuada, se da a la tarea de buscar el alimento cotidiano. Se alimenta, como todos los de su género, de plantas, es decir, de las hojas del árbol en donde vive, y ocasionalmente también de insectos y de otros invertebrados. Por el contrario, esta especie, en su etapa juvenil requiere para su crecimiento de una alimentación rica en proteínas, por lo que en dicha etapa es básicamente carnívoro.

Respecto de la reproducción del “escorpión”, su proceso es todavía desconocido. El “chop”, por ejemplo, deposita una vez al año, por lo general en abril, dos o tres huevos, y no es sino hasta junio cuando las pequeñas iguanas salen del cascarón. Es muy probable que la reproducción del “escorpión” sea similar a la del “chop” por el simple hecho de que ambos son parientes muy cercanos.

El “escorpión” de Campeche pertenece a la vasta y variada familia de las iguanas (Iguanidae) y no está estrechamente emparentado con los saurios del género Heloderma, igualmente caracterizado en su terruño como “escorpión”. Ambas especies, Heloderma horridum y Heloderma suspectum, forman como únicos saurios realmente venenosos una misma familia (Helodermatidae) y viven en la zona costera del Pacífico, que se extiende del suroeste de Estados Unidos (Heloderma suspectum), a través de todo México, hasta Guatemala (Heloderma horridum). Es común que todos los “escorpiones” tengan pocos enemigos naturales. Ctenosaura alfredschmidti no es por cierto venenosa como su primo, pero puede morder extraordinariamente fuerte, pese a su tamaño regular, y causar profundas heridas. Además, está siempre alerta y rara vez se aleja de su escondrijo. Como habitante de un árbol tiene especial cuidado de las aves de rapiña.

Indudablemente el hombre representa la más grande amenaza para este reptil de prehistórica apariencia. Se conoce todavía muy poco sobre el “escorpión” como para concluir que su existencia se encuentre amenazada. Aunque sólo es conocido en su propio lugar de origen, puede especularse que su área de distribución en Campeche es más vasta. Sin embargo, las principales amenazas para su sobrevivencia son, por un lado, la paulatina tala de los extensos bosques en los que habita, y por el otro, la recolección indiscriminada de leña en las proximidades de los pueblos, que incluye los viejos y nudosos árboles donde se esconde.

Para la adecuada protección del “escorpión” es necesario ante todo estudiar su modo de vida y su distribución. Es importante también informar a la población local sobre su naturaleza inofensiva y acerca de la importancia que tiene su protección como especie. De lo contrario, sería una lástima que este habitante único y raro de México desapareciera para siempre, antes incluso de que se tuviera la oportunidad de conocerlo.

El día del informe presidencial

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

I

La adulación lo vence todo.
Si el animal más bravo entendiese nuestro lenguaje,
sólo con decirle: “¡Qué bonito eres, animal,
pero que bonito!”, ya estaba domesticado.
Benavente

No cabe duda que hay cosas que a los mexicanos nos cuesta mucho entender y aprender. En los últimos cuatro años ---y en muchos aspectos--- nuestro país ha tenido un cambio radical, pero todavía hay muchos ciudadanos que aseveran contumazmente que no los hay.
Durante siete décadas (13 presidentes) se le llamó al día 1 de septiembre el ‘Día del Informe Presidencial’ y, todavía más enfáticamente, el ‘Día del Presidente’. Se preparaba todo el escenario con un boato digno del Rey de reyes, ¡todo!, el recinto de la Cámara de Diputados, las galas de las fuerzas armadas, las calles; etc. Los medios informativos, tanto escritos como electrónicos ---estos conforme fue progresando la tecnología---, han dado cuenta fiel de toda esa parafernalia porque ellos han sido actores principales.
Y llegaba el día, la emoción en los medios oficiales, empresariales, publicitarios e informativos cundía; todo era rendirle honores al presidente, desde que salía de la residencia hasta su llegada al Recinto Legislativo, con escala en el Palacio Nacional, donde se colocaba la Banda Presidencial y lo esperaba la comisión de legisladores que habría de acompañarlo hasta el recinto. El recorrido entre Palacio y el Recinto era en coche abierto bajo una lluvia de confeti y vítores, destacando la valla de los burócratas portando banderitas y pancartas alusivas de felicitación. La Cámara de Diputados abarrotado ---aparte obviamente de los diputados y senadores--- de secretarios de estado, ministros, embajadores, militares, familiares e invitados especiales. En fin, era toda una fiesta, al arribo del Rey, perdón del Presidente, verdaderamente se caía el recinto por los aplausos que ni al Papa se le han otorgado.
Después de una larga perorata ---cuando menos de tres horas---, cifras y cifras que nadie entendía, interrumpida veinte o treinta veces por interminables aplausos que los asistentes hacían, más para espabilarse que por el discurso mismo, que ni oían y mucho menos entendían. Al terminar su discurso, el presidente se sentaba placidamente a disfrutar del trono y a escuchar el discurso del ‘Contestador Oficial’, lleno de alabanzas sin fin, casi llegando al paroxismo de la adoración. Terminando el acto de adoración expresa, entre vítores salía del recinto y en coche abierto, nuevamente entre vítores, confeti y banderitas, se dirigía al Palacio Nacional.
Llegaba el señor a Palacio y, después de un breve descanso y refrescarse, se paraba, rodeado de su séquito, a recibir el saludo ---besamanos--- de políticos, empresarios, diplomáticos y en fin, de todos aquellos que querían sentirse ungidos con tocarle la mano a Su Alteza. FIN DEL DIA DEL PRESIDENTE PRIISTA. Como colofón al glorioso día, al día siguiente todos los diarios llenaban sus páginas con alabanzas dignas de una epopeya. Todavía permanece fresco en mi mente el recuerdo, a ocho columnas, con letras grandes: PATRIOTA INFORME.
II

El día 1 de diciembre de 2000, Vicente Fox asumió la Primera Magistratura del País, y desde el arranque mismo de su gestión manifestó ---de dicho y hecho--- su intención de quitarle la parafernalia a los actos en que, por ley, debe asistir y/o encabezar el Presidente de la República. En su discurso inaugural planteó al Congreso la necesidad de reformar al Estado, incluyendo la revisión a fondo, y modificación en su caso, de la Constitución General de la República, para adecuarla a los requerimientos actuales. Este planteamiento original, convertido ya en propuesta, la ha reiterado hasta el cansancio. “El Presidente propone y el Congreso dispone”, les dijo Fox en su inicio, él se ha cansado de proponer pero el Congreso no ha dispuesto nada.
Al día 1 de septiembre ya se le quitó el boato que tenía, mas digno de una monarquía que de una república, pero el formato continúa y el cambiarlo le corresponde al Congreso, mas esto se les olvida a un buen número de legisladores que convierten al acto en una función de lucha libre, en la que no se respetan ni así mismos. Durante su último informe, ¿cuántas veces los llamó al orden el Presidente de la Cámara?, no sé, las que hayan sido, no reaccionaban, parecían bestias. Triste espectáculo brindaron a los millones de personas, presentes y video-escuchas, olvidando que ellos eran los anfitriones, ¡valiente caballerosidad!, de que los hay, los hay.
El formato de la entrega del informe presidencial deriva de una ley, no de la voluntad del Presidente, por lo que es una cobarde deshonestidad culparlo a él. Los Senadores y Diputados deben acudir a la sesión de Congreso General para participar en una acto republicano: La apertura de las sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso, a la que, por ley, debe asistir el Presidente de la República para presentar un informe por escrito en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país. Su postrera alocución corresponde a un acto de republicana cortesía estando en un recinto al que fue invitado, pero algunos imbéciles, ignorando su calidad de legisladores, denigran y manchan a la institución a la que, por el contrario, deberían enaltecer.
Si bien es cierto que los legisladores no deben estar para revivir un viejo pasado de sumisión al Presidente, tampoco lo están para proferir injurias y descalificaciones al titular del Poder Ejecutivo Federal, que es el mandatario del poder del pueblo. Ese día no debe volver a ser “El día del Presidente”, pero tampoco debe convertirse en “El día en que se denigre al Presidente”. Nunca más el México de un solo hombre, sea quien fuere, pero tampoco un México de la irresponsabilidad diluida. Nunca más de alguien, sea quien fuere, por encima de la ley.
Todos los legisladores, principalmente los de la oposición, deben de entender que esta debe ser seria, constructiva y madura; que no represente un lastre para el gobierno ni un obstáculo para el desarrollo del país. Por el contrario, una oposición responsable enriquece la vida pública, ayuda a corregir errores y, a través de consensos, cogobierna y ejerce legítimo poder. Todas las fuerzas políticas, sean del color que sean, deben saber vivir en la pluralidad, con todo lo que ello implica, sin llegar a la obstrucción. La lucha por el poder no debe postergar acuerdos indispensables para el desarrollo del país. Deben demostrarle a la nación que vale la pena apostar a la democracia, entendida esta como una forma de vida y un estilo de un gobernar en donde todos, bajo el imperio y protección de la ley, participamos en el esfuerzo y compartimos, con equidad y justicia, de la riqueza producida.
En un sistema político plural, de responsabilidades compartidas, donde nadie tiene mayoría de votos en el Congreso Federal, donde los gobiernos estatales y municipales tienen diversa composición partidista, resulta indispensable encontrar aquello que nos une como mexicanos, aquello que es bueno para todos, aquello en lo que todos podemos y debemos cooperar.
Los grandes problemas nacionales, como son la inseguridad, el desempleo, los rezagos educativos, la falta de servicios públicos, la marginación y la pobreza, no son atribuibles a una persona o a un gobierno o a un ámbito de poder. Hechos y circunstancias de toda índole, remotos y cercanos, han dejado el saldo de lo bueno y de lo malo que tenemos hoy como nación. Por ello, el mérito y el reproche no pueden recaer en uno solo de los actores públicos. Hoy en día toda crítica honesta debe partir de una autocrítica severa. Los mexicanos logramos dejar atrás un viejo sistema monopólico y antidemocrático, que no daba para más. Lo hicimos pacifica y civilizadamente, sin fracturas ni derramamiento de sangre. Así, los mexicanos optamos por darle vida y fuerza a nuestras instituciones.
Hoy, nadie puede negar, que hay una auténtica división de poderes. Hoy, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial son instituciones de la República que comparten el poder y comparten las responsabilidades en sus respectivos ámbitos, aunque el segundo como que no se quiere dar cuenta de ello. Hoy, los Estados de la República y los Municipios del País son protagonistas reales en la vida de México. Y, a pesar de que todavía hay muchos municipios estrangulados por sus gobiernos estatales, el Federalismo está vigente y día a día cobra vigor.
Por lo anterior, se hace indispensable fortalecer inequívocamente el Estado de Derecho y mirar para adelante. En un mundo globalizado, y por ello interdependiente, el reto es lograr, sin dilación, fortalecer nuestras culturas, nuestra identidad nacional, nuestra conciencia de Patria, nuestra capacitación técnica y científica y, así, competir con éxito en el concierto de los Estados Nacionales. Ello supone, de manera inexcusable, aceptar tres ideas rectoras: a) Vigorizar a nuestras instituciones; b) Someternos, gobernantes y gobernados, al imperio de la ley, y c) Dignificar, día a día, la actividad política.
El pueblo de México, quiere ver, ¡necesita ver!, en sus legisladores a hombres y mujeres de buena voluntad, ocupados en hacer mejores leyes y en alcanzar reformas que nos coloquen a la vanguardia en el concierto de las naciones. En el refrigerador del Congreso se hallan iniciativas muy importantes que están en espera de ser discutidas y votadas, todas ellas enfocadas para el buen desarrollo del país. Si los legisladores se sacuden la inercia negativa, y piensan sinceramente en el destino de millones de pobres, si realmente les preocupa su dolor, deben cerrar filas, todos sin excepción ---del partido que sean---, para crear más oportunidades, producir más riqueza y compartir, generosamente, los bienes y servicios que reclama la dignidad del pueblo de México.

El controvertido horario de verano

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Con los necios no consultes porque estos no podrán
sino a las cosas que les placen.
(Eclesiastés 8-20)

A pesar de que desde ya nueve años se aplica en nuestro país el horario de verano, todavía hay mucha gente que no solamente no lo digiere, sino que es reticente en observarlo en su personal vida cotidiana. Me decía un amigo, yo solamente lo observo en donde me obligan.
A ese mismo amigo, maestro de profesión, le pregunté: si había alguna vez analizado el beneficio que obtiene el país con la aplicación del horario de verano. Su respuesta, por obvia dado su criterio, no me extrañó: “no sé, a mi sólo me interesa lo que a mi me acomoda”. Y lo lamentable en esto es que así, repito, piensa y procede mucha gente, ¿cuántos?, no lo sé, pero estoy seguro de que es un alto porcentaje, mucho más de lo que pudiera considerarse razonable, hay que recordar que la perfección es inexistente.
Durante los nueve años de aplicación del horario de verano, en México, según información proporcionada por el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), se redujeron las emisiones de contaminantes a la atmósfera en casi 15 millones de toneladas de bióxido de carbono, que es el principal contaminante que contribuye al efecto invernadero.
Además, la aplicación del horario de verano ha permitido el ahorro, desde el inicio de su aplicación en 1996, de casi 10 millones de kilovatios, lo que representa 6.05 por ciento del consumo total de energía eléctrica con relación a las cifras de 2003.
La reducción del uso de electricidad en los últimos nueve años es similar a la que necesitarían para su abasto anual los estados de Chiapas, Aguascalientes, Zacatecas, Tlaxcala, Colima, Baja California Sur y Nayarit.
Desde la aplicación del horario de verano se se difirieron inversiones en aproximadamente 70 mil millones de pesos para la construcción, instalación y operación de más plantas de generación, subestaciones, líneas de transmisión y de distribución, que hubieran sido indispensables para abastecer la demanda de electricidad en el país.
Para comprender al alcance de la medida de aplicar el horario de verano en nuestro país y, lo que es más importante, acoplarlo a nuestras actividades cotidianas, necesitamos voluntad colaboracionista a ultranza, para que, entendiendo el beneficio que obtiene el país: QUE ES NUESTRA PATRIA, estemos en condiciones de explicárselos a los que no lo comprendan así y de enseñárselo a los menores para que crezcan con esa mentalidad cívica. Recordando que lo que no hagamos NOSOTROS por nuestro país, nadie más lo hará.
Oigo que mucha gente, al referirse al horario normal, dicen: “el horario de Dios”, lo cual, dicho con respeto, es un mito pues Dios no tiene horario.

Cuba de mis amores

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel
mayo/2001

La tiranía, que es la última y peor forma de gobierno.
Aun partiendo de buenos deseos, cae en todo genero
de vicios, principalmente en la codicia, en la ferocidad
y la avaricia.


En la extinta Unión Soviética, sobre todo en la era estaliniana, cualquier infeliz ciudadano que discrepara un ápice del gobierno se le acusaba de traidor a la revolución y la patria; se le juzgaba sumariamente, en el mejor de los casos porque muchos ni a juicio llegaban pues simplemente los “desaparecían” , claro todo dependía de la jerarquía del acusado, y se les condenaba a muerte o los deportaban a la muy “hospitalaria” Siberia (obviamente por consigna), de donde ya no regresaban y si lo lograban era convertidos en verdaderas piltrafas humanas con la voluntad desecha.

En Cuba, Fidel Castro Ruz y sus incondicionales seguidores, dueños y señores de la isla y de sus sufridos habitantes, fieles fanáticos del marxismo-leninismo estilo Stalin, al que simplemente se opone a sus ideas lo acusan de loco traidor a la patria y la revolución. A la libertad de expresión la tipifican como “propaganda enemiga” a la libre opinión como “difusión de noticias falsas” o “clandestinidad de impresos”, a la libre reunión y manifestación política como “estado sospechoso” o “asociación delictuosa”. A los “culpables” los encierran y a cuantos quizás los desaparezcan definitivamente.

Lo inexplicable es que en México haya gente que defiende a ultranza a Fidel Castro. Hay tozudez extrema en algunos que ni lo evidente los convence e ignorancia plena en otros; aspectos que si bien en un ciudadano común podría ser explicable, en un profesionista es inconcebible y mucho menos en un legislador. En general resulta difícil digerir que una persona con capacidad de razonar pueda defender lo indefendible, a no ser que sea por oficio o por interés mezquino.

Bueno, finalmente en México tenemos libertad de pensar lo que queramos y de expresarlo libremente, esto es un derecho que aquí sí existe y se practica, con la única limitación de no afectar a nadie, todo queda en la conciencia de cada uno, aquí no se inventan figuras delictivas.

Por último, cabría preguntarles a los que se desgarran la vestidura por Fidel Castro, se les gustaría que en México hubiera un sistema igual al de Cuba. Si se hiciera una encuesta seria y honesta en ese sentido, creo que no menos del 80% opinaría negativamente y del 20% restante no menos del 80% sería por manipulada ignorancia, lo que deja un 4% del total como los inevitables recalcitrantes por convicción.









Cómo atraer clientes a su negocio

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

"La cortesía es al hombre lo que el calor a la cera."

Recuerdo que la última vez que fui a la ciudad de México, me invitaron a cenar a un restaurante casero. Esta experiencia me recordó el antiguo lema: “Si no satisfacemos a los clientes, nuestro competidor lo hará”.
Al entrar nadie me saludó, así es que busqué una mesa por mi cuenta. La que encontré no estaba limpia y tenía un periódico desplegado sobre la silla. Tuve que llamarle la atención a una de las meseras que se paseaban sin saludarme.
Este incidente no es la excepción sino la ignorancia de los empleados acerca del servicio al cliente. Lo que más distingue a cualquier negocio de los otros es el servicio excepcional que les dan a sus clientes.
Para atraer clientela y asegurar un nivel alto de satisfacción al cliente siga estos pasos fundamentales:
§ Sea hospitalario, trátelos con dignidad y respeto. Todos los clientes se sienten apreciados cuando los recordamos por nombre y los saludamos con una sonrisa de amigos. Cuando los empleados ven a los clientes como una intrusión, sus actitudes negativas se revelan por medio de un pobre servicio. Emplee sólo a personas con buenos modales. Trátelos con mucho esmero para que ellos den servicio excepcional a los clientes. Dé reconocimiento al “empleado(a) del mes” que provee el mejor servicio a sus clientes.
§ Déles valor agregado. Provea a sus clientes algo extra. Un negocio de llantas, por ejemplo, provee rotación de las llantas y nivelación de las ruedas gratis para sus clientes. Uno de sus gerentes me dijo: “Nosotros queremos que nuestros clientes estén satisfechos y que vuelvan año tras año. Las estadísticas dicen que el promedio de los clientes no satisfechos se lo cuenta a 24 otras personas, los clientes satisfechos lo cuentan a otras ocho.
§ Cumpla precisamente con todos de sus requisitos. La precisión de productos de alta calidad requiere que se escuche a fondo a los clientes. Edúquelos acerca de sus productos y servicios. Clarifique el pedido del cliente. Haga que todo cliente se sienta seguro de que su empresa existe para ayudarlo a resolver sus problemas.
§ Solicite su opinión acerca de sus productos y servicio. Pida a sus clientes que evalúen su servicio y también los de su competidor por medio de una escala del uno al cinco. En su encuesta, pregunte cómo les puede dar mejor servicio. Ponga en práctica estos pasos y disfrute de muchísimos clientes que frecuentarán regularmente su establecimiento.
Como es reconocido en cualquier ámbito, la competencia es tan buena para el que presta un servicio como para el que lo obtiene. Es buena porque de ella nace el deseo de superación. Si no hay competencia, no hay progreso.
Por otra parte, la competencia evita el abuso ---el abuso siempre huye de la competencia---. En el comercio, la industria, la banca, etc., debe ser razonada y juiciosa, de lo contrario sobreviene la ruina.
Hay que competir con honradez y espíritu de justicia. Competir a tontas y locas es lo mismo que arruinarse. Compitamos cuando sea necesario; pero siempre en términos de caballerosidad y decencia.