jueves, 16 de diciembre de 2010

Preciado insumo

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Diciembre / 2010

 

 

La educación como lo hemos dicho es el insumo más preciado en la construcción de una sociedad sólida, comprometida, competente, inteligente, hábil, una sociedad que sea capaz de sortear los obstáculos que implica competencia a nivel internacional, que tenga las habilidades que le permita insertarse plenamente en el avance de nuestro país.


Por eso los recursos que se destinan a la educación debemos de observarlos como una inversión en el capital humano del país, ahora bien, para que la educación tenga el efecto que deseamos debe ir acompañada de otras necesidades básicas que también se deben de cubrir, como la salud, alimentación, vivienda y es ahí donde la responsabilidad presupuestaria debe de imperar y encontrar un equilibrio entre las prioridades del gasto y los recursos disponibles.


Por eso una preocupación constante debe ser el uso adecuado del gasto público, uno de los principales fundamentos de la economía es que los recursos son escasos y es razonablemente fácil de aceptar, pues de existir e ilimitados no habría necesidad de discutir su uso ni fines, quizás ni siquiera su impacto, pues siempre existiría una fuente inacabable de estos, de lo cual debemos de echar mano.


Sin embargo, esto no sucede, debemos de operar en un contexto responsable, debemos también fiscalizar y hacer cumplir la norma que dicta que los recursos públicos no pueden ser utilizados con fines electorales, ni para cumplir caprichos de lideres sindicales.

 
Así también nos corresponde encontrar los mecanismos y procedimientos para que la burocracia se agilice y sea expedita, a los legisladores de la nación les corresponde conducirse con cordura y sensatez, pues sus decisiones ahora tendrán efectos en el futuro.


Es por ello que debe preocuparnos la fuente de ingresos del Estado, la cual evidentemente se refleja en la restricción presupuestaria a que está sujeto el gasto público.   Al final de la legislatura pasada se presentaron dos iniciativas de ley de Educación Superior, lo cual considero un buen punto de partida para las deliberaciones y discusiones que precedan a su aprobación.

 
En este importante y complejo renglón que es la educación, piedra angular son los maestros.  Cuan lejos quedó la responsabilidad, casi sagrada, de los mentores, que hacían de ella un verdadero apostolado.  Recordar aquellas palabras que don Miguel de Unamuno escribiera a don Gregorio Marañón: "Ninguna actividad sistematizada y repetida influye en la Psicología y luego en la vida entera tan hondo como la rutina de enseñar".

 

Esa mística quedó en el olvido, ahora los maestros han "logrado conquistas irreversibles" (?) y ya encontraron la rutina para destruir lo poco logrado con el esfuerzo titánico de ejemplares mentores que en México han sido.  Pero como siempre sucede, cuando el mal cunde se traga al bien; así los maestros disidentes ---de lo único que disienten es del orden, la disciplina, la responsabilidad y el patriotismo--- convertidos en verdaderos trogloditas se lanzan a las calles a escandalizar y a destruir, dizque para hacerse notar y les hagan caso, creándose con esto, para sí mismos, una imagen totalmente opuesta a la deberían tener, y en vez de educar, deseducan.

 

Los líderes vivales manipulan como borregos a sus seguidores y de hecho ya convirtieron sus manifestaciones en un modus vivendi, situación por demás descarada dada la incongruencia de su eterno y aberrante pliego petitorio.  Incongruente es que pidan y pidan en exceso, a sabiendas que un país con carencias económicas, como el nuestro, jamás podrá cumplir sus exigencias; además, piden y piden sin merecerlo siquiera.  Por otra parte, cabe la pregunta: ¿cuánto le cuesta a la nación, moral y materialmente, los paros y manifestaciones que llevan a cabo rutinariamente (como dijo un estudiante de 6° año de primaria de Ixtepec: "cada tercer diario, un día si y otro también).

 

En síntesis, los maestros disidentes son culpables del delito de lesa patria, pues independientemente del daño económico a la nación, están afectando a lo más sagrado que tiene la patria que son sus niños y jóvenes.

 

Es bien sabido, por los índices que maneja la ONU, que México se encuentra entre los países mas rezagados en el renglón educativo, y el Estado de Oaxaca es de los más rezagados en nuestro país ---junto con Guerrero, Chiapas, Michoacán y Tabasco, coincidentemente en donde más presencia tienen los maestros disidentes---, lo que debe hacernos meditar seriamente para reaccionar positivamente.

 

El asunto que tenemos entre manos no es menor, nada más y nada menos que la formación humana, física, intelectual, moral de la niñez, de la juventud y de todos los mexicanos que también es piedra angular del desarrollo de México y una estrategia de largo plazo.

 


 



martes, 30 de noviembre de 2010

¿QUIEN ES TU MAMÁ?

Siempre he sido, soy y seré hasta que Dios lo disponga, un contumaz admirador de la mujer, principalmente cuando se convierte en madre, momento en el que adquiere la condición del "Ser excelso de la creación". ¡Claro! Me dirán algunos que no todas son merecedoras de ese calificativo, desde luego que hay excepciones, como en todo lo que es del rango humano, pero hay que recordar que la excepción confirma la regla. Como quiera que sea, la madre es el ser sublime que ama a su hijo como no existe otro amor en la humanidad, podríamos compararlo, en la debida proporción, con el amor que tiene Dios para toda la humanidad.



Los tres seres que más he amado son precisamente tres mujeres. Las tres han sido madres: Emma Tamborrel Suárez, mi santa madre; Angélica Bellato Encinas, mi novia de la juventud y primera esposa, madre de mis cuatro hijos mayores; y María Elsa Toledo Rosado, mi segunda esposa y madre de mis tres hijos menores.



Mis siete hijos: Enrique, Ivonne, Marco Antonio, Angélica, Mario, Elsa y Margarita. Ellos se cuecen aparte, el amor de los padres a los hijos es inconmensurable e incondicional. De ese amor de los padres a los hijos, destaca, por su propio peso, el de la madre.



Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel




ESTAS SON LAS RESPUESTAS A UNA SERIE DE NIÑOS, CUANDO LES PREGUNTARON ¿"QUIEN ES TU MAMÁ?"



¿Quién es tú mamá ?



- Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia.



- Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo.



-Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie.



-Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso



-Mamá es esa forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compra



-Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras.



-Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia



-Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la estética.



-Mamá es esa cantante que se inventa las canciones más tontas que me hacen reír y bailar



-Mamá es esa chef que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en el refrigerador porque ya no le alcanzó el tiempo para ir a comprar, aunque se quede ella sin cena.



-Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer.



-Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo.



-Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito.



-Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse.




-Y eso no es todo… además trabaja fuera de casa.



¿La ves? Es aquélla, la más guapa, la que sonríe, ella es mi Santa Madre.
¡Dios la bendiga eternamente!






domingo, 28 de noviembre de 2010

REFLEXIÓN EN RELACIÓN CON LA GUERRA ACTUAL

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Noviembre / 2010

 

 

¿Que México esta en estado de guerra? Sin duda cabe, es hora de que la ciudadanía pruebe la valentía de que tanto nos vanagloriamos de nuestros antepasados, si no que lo digan los pasados festejos de dos conmemoraciones que estamos festejando, el bicentenario del inicio de la gesta independentista y el centenario del inicio de la Revolución. 

 

Se luchó con valentía ante un sistema opresivo y contra una férrea dictadura.  Ahora un grupo de pelafustanes está tratando de adueñarse del poder, y para ello someten a los ciudadanos a un régimen de terror.   La ciudadanía, amedrentada, recula pensando que así podrá vivir en paz, sin darse cuenta que así lo único que logra es la sumisión total a un estado ignominioso.  Tal y como fueron la Rusia y Alemania bajo los regímenes de Stalin y Hitler respectivamente, o en Haití bajo Papa Doc, o de varias naciones africanas bajo los regímenes de terror a que estuvieron –y todavía algunas están--  sometidas.

 

Antes de dar la cara con valentía, ahora se piensa, y está en el debate, que lo mejor es transar con el enemigo o legalizar lo que se supone que es la médula del asunto, el tráfico y consumo de drogas.

 

Lo que resulta por demás incongruente, por parte de los delincuentes es que al aumento del estado de terror apoya la tesis de la legalización y esta a su vez hará que el negocio se acaba.  Acabándose el negocio ¿dónde está la conveniencia para los narcotraficantes?, al contrario, se perjudican.  Si es así, ¿por qué siguen aumentando el estado de terror?

 

La tesis más congruente es la de los que aseguran --aquí me incluyo--  que la delincuencia, como se está viendo y sintiendo, va más a conseguir el poder para adueñarse del pías, y dominarlo a base de terror.  El negocio de la droga ya está controlado por mafias internacionales.  Le tiran más al secuestro, los asaltos, trata de personas y la extorsión, para imponer sus reglas y obviamente para amasar fortunas.  Con el poder en sus manos las fortunas económicas llegan por consecuencia.

 

Y aquí cabe la pregunta: ¿vamos los mexicanos a permitir que nos conquisten y/o dominen esos pelafustanes, para que nos lleven al país a condiciones mil veces peores que las que vivió durante la colonia o la dictadura?  He ahí el dilema actual. O nos fajamos con valentía y nos sacudimos de esa lacra que nos está carcomiendo, o acabaremos siendo un pueblo sumiso Ignominiosamente.

 

Qué podemos esperar de esos pelafustanes que igual jalan a una mujer que a un niño para convertirlos en sicarios, llenándolos de odio para convertirlos en bestias. La ambición desmedida comulga con el egoísmo, la soberbia y la destrucción.  Cuanta ceguera y dureza de corazón hay en ella.

 

Invadir el espacio ajeno haciendo uso de la fuerza, refleja falta de respeto a los derechos de paz y bienestar de los demás.  ¿Hay alguien que no tenga  derecho de ser feliz y ocupar un espacio en el mundo desarrollándose de acuerdo a su nivel y ritmo evolutivo?

 

Reitero, no queda de otra, o nos fajamos con valentía y sin miedo a la muerte, o nos carga la……  No debemos olvidar que la lucha dirigida al bien común, siempre tendrá ayuda de Dios.  El bien siempre gana la batalla al mal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 26 de octubre de 2010

Mi añoranza

 
Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Septiembre / 2010

 

 
Los abuelos suelen ser ejemplo vivo de aquella frase: hasta que la muerte los separe.


Llegan caminando a un parque que se encuentra a unos tres minutos de su casa, se sientan y beben juntos un café hecho en casa. La abuela lleva una bolsa con migajas de pan y las arroja a las palomas con una ternura que conmueve, para no golpearlas.


Siempre el mismo parque, siempre la misma banca, siempre el mismo café. Y, ¿de qué hablan estos queridos viejos? No hablan. Ya se ha dicho todo, ahora sólo les queda amar.


Nada tiene de aburrido ese amor, nada tiene de rancio, y mucho nos enseñan de lo que en verdad es el amor. Es el mismo amor de siempre, pero ha madurado con el pasar de los años. Se han dado cuenta de que el tiempo se va en un abrir y cerrar de ojos y no vuelve. Se han dado cuenta de que hablar mucho es una manera de perder el tiempo para amar.


No son necesarias tantas palabras para comunicar lo que sentimos. Ya lo decía aquel dramaturgo español, Calderón de la Barca: «El silencio es retórica de amantes». Verdad que estremece, pues experimentamos que las palabras no nos bastan para decir lo que sentimos... es porque no pueden. Por eso, los enamorados se hablan con la sola presencia. Amasan silencio sobre silencio para gozar de aquello que no puede decirse.


El amor necesita silencio. Lo sabemos, por eso no nos imaginamos una escena romántica en el estadio de fútbol -que podría darse, no se discute- o en medio de un autódromo. Pero sí lo imaginamos en un parque, contemplando el susurro de las olas o a las orillas de un lago. Esperando el momento adecuado para un «te amo». }


Y, entonces, los enamorados callan y descubren el lenguaje del alma. Callan para no pecar de superficiales y frívolos. Callan porque quieren ir más lejos de lo que las palabras son capaces. Callan porque sus ojos lo dicen todo.


Por eso, hay que hacer la experiencia. Cuando se está con la persona amada, escucha, y deja que el silencio lo diga todo.

 



jueves, 30 de septiembre de 2010

Ahora

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Septiembre / 2010

 

"Ahora" es una palabra breve, pero que llega muy a fondo, que cambia radicalmente situaciones de modorra, de apatía o de tristeza.


"Ahora" es ahora. No es "antes", pues lo que ya pasó ya pasó. No es "después", porque no sabemos qué pueda ocurrir en unos minutos, en unos días, en unos meses.


"Ahora" implica permitir que inteligencia y voluntad trabajen juntas. Porque muchas veces, en el pasado, la inteligencia decía "quita el polvo del cuarto, abre el libro de matemáticas, escribe esa carta a un amigo, llama por teléfono y pide perdón a quien tanto necesita escuchar tu voz". Pero la voluntad, remolona, prefería dejar las cosas para luego. Y el luego se alargaba, se alargaba, mientras la inteligencia veía claro y el corazón sentía una pena extraña por no hacer cosas que, de verdad, uno querría hacer... y nunca hace.



Pero la palabra "ahora" ha sonado fuerte y decidida. La voluntad mandó a las manos y cogió el sacudidor, y el cuarto quedó más limpio. El libro abrió sus páginas, y esta vez sí que rindió la tarde de estudio. La carta ya está cerrada y con sus sellos, y en unos minutos irá al buzón más cercano. Y un amigo ha sentido un nudo en la garganta al escucharme pedir perdón con una voz sincera, deseosa de restablecer esos lazos de afecto que los dos necesitamos en el camino de la vida.


"Ahora". Así de fácil y así de difícil. Así de simple y así de fuerte.


El mundo se decide, cambia, crece, desde hombres y mujeres que dicen "ahora" para tantas cosas buenas. Por desgracia, también hay quienes dicen "ahora" para cometer un crimen, para lanzar mentiras, para destrozar familias, para promover injusticias en una sociedad en la que sobran las maldades.


Hace falta que millones de corazones buenos, aunque a veces con restos de temor que no terminan de esfumarse, digan fuerte su "ahora". Entonces algo nuevo surgirá en el planeta: el bien será más fuerte, la alegría llegará más lejos, habrá amor verdadero. Porque el amor es cojo sin "ahoras" decisivos. Pero el amor corre ligero desde esa voluntad decidida que dice simplemente: "ahora".

 

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lunes, 27 de septiembre de 2010

José Emilio Pacheco sugiere legalizar las drogas para reducir la violencia

 

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Septiembre / 2010

 

El pasado 24 de septiembre, leí una nota periodística que hacia referencia a algunas declaraciones del escritor mexicano José Emilio Pacheco, Premio Cervantes y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009, en las que sugirió la legalización de las drogas como una medida para reducir la violencia que ha dejado más de 28.000 muertos en su país.

 

"No se cual es la solución, pero lo único a que puedo aspirar es que -con la legalización de las drogas- disminuya la sangre y disminuyan las matanzas", señaló el literato en una conferencia durante los "Diálogos Literarios" para celebrar el doctorado Honoris Causa que le concedió a él y a Mario Vargas Llosa la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que cuando en los años treinta EE.UU. legalizó la venta y el consumo de alcohol, los problemas de mafias disminuyeron.

 

El escritor, considerado actualmente una de las figuras centrales de la literatura mexicana, admitió que el combate a los carteles del narcotráfico emprendido por la actual Administración es una guerra muy difícil de ganar y aseguró que está "perdida".

 

Señaló que algo se debe hacer porque el tráfico y el consumo de drogas es el principal problema que enfrenta México.  Y, aún así sugiere lo que sugiere, hay que echarle leña a la hoguera.  Pregunto: ¿por qué mejor no les entregamos al país en una bandeja llenita de flores a los narco-delincuentes?

 

Aclaró Pacheco que aunque siempre ha evitado inmiscuirse en temas políticos –hasta donde llega al considerarlo político y no de salud y moral--, sugirió además que este polémico tema podría ser objeto de una consulta popular –sugerencia más acertada.

 

En México se mantiene una polémica entre diversos sectores, especialmente los intelectuales, sobre una posible legalización de las drogas como una medida para reducir los ingresos de los carteles –como si esto fuera el quid y no la salud pública y la moral.  El mismo presidente mexicano, Felipe Calderón, sugirió necesario discutir de manera amplia esta medida y los efectos negativos que tendría en el país.

Pacheco es autor de reconocidas obras como "Los elementos de la noche" (1963) y "Batallas en el desiertos" (1981) entre otras.  Indiscutiblemente es un destacado escritor, pero de eso a que se sienta el non plus ultra de la moral y la salud hay mucho trecho.

 

Posteriormente, en el mismo acto, Vargas Llosa recomendó al público estudiantil y académico prepararse para enfrentar el futuro no solo en el ámbito cultural e intelectual sino también político. El reconocido escritor peruano aprovechó este encuentro para animar a la juventud a ser lo que deseen siempre y cuando lo hagan "por convicción y amor al quehacer" pues a la larga, dijo, "la mejor recompensa no será ser famoso, ganar dinero, o denunciar injusticias, sino ganar una gran satisfacción".  Afirmó, además, que sus autores mexicanos preferidos han sido Octavio Paz (Premio Nobel 1990), Emilio Pacheco y Alfonso Reyes. El autor será precisamente reconocido en los próximos meses con el galardón Alfonso Reyes.

 

 

domingo, 19 de septiembre de 2010

Mi plática con Dios

 

 

Enrique Galván-Duque Tamborrel

 

 

Durante la noche de la transición del año 2005 al año 2006, en mi cotidiana soledad, estuve meditando mucho.  Medité acerca de mi vida: qué he hecho y qué no he hecho; de mis padres, de mis hermanos y de mis parientes cercanos; de mis amigos y compañeros; y en forma muy especial: de mis matrimonio y de mis hijos adorados.  En fin, de todo un poco.

 

Cuando estaba estudiando la carrera de Ingeniería Civil, nos decían que los ingenieros civiles aprendíamos un poco de mucho, y así es, en cualquier circunstancia sale a relucir esa virtud o…. defecto, qué se yo, pero es el caso que así fue mi meditación, un poco de muchas cosas.

 

Finalmente, alrededor se las tres horas del primer día del año 2006, me quedé profundamente dormido y soñé, soñé mucho.  Soñé que viajaba por el Universo y de repente una gran luz me deslumbró, de esa luz afloró una figura, ¡Era Dios!  Con la avidez de saber, aunque fuera un poco de mucho, lo atiborré de preguntas, con el obvio resultado que me embrollé.

 

Entonces, pausadamente, con una voz suave y dulce, me dijo:

 

--- "¿Te gustaría entrevistarme?"

 

--- ¡Siii…!, si tienes tiempo, le dije.

 

Dios sonrió y me dijo:

 

--- "Mi tiempo es eterno, ¿Qué quieres preguntarme?"

 

--- ¿Qué opinas de mi?, le pregunté

 

--- "Estás tan ansioso por el futuro que olvidas el presente; vives la vida sin presente y como si nunca fueras a morir, y mueres como si nunca hubieres vivido."

"Tienes prisa porque tus hijos crezcan y, tan pronto crecen, quieres que sean niños de nuevo".

"Pierdes tu salud por hacer dinero y luego usas el dinero para recobrar la salud".

 

Las manos de Dios tomaron las mías y estuve en silencio por un rato y entonces le pregunté…

 

--- Padre, dime, ¿qué lecciones deseas que yo aprenda?

 

Dios sonrió y me dijo:

 

--- "Que aprendas que no puedes hacer que todos te amen y lo que puedes hacer es amar a todos los demás".

"Que aprendas que lo más valioso no es lo que tengas en la vida, sino que tienes vida".

"Que aprendas que no es bueno compararte con los demás".

"Que aprendas que una persona rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos".

"Que aprendas que únicamente toma unos segundos herir profundamente a una persona que amas y que puede tomar muchos años cicatrizar la herida".

"Que perdonar se aprende perdonando".

"Que aprendas que hay personas que te aman entrañablemente, pero que muchas veces no saben como expresarlo…."

"Que aprendas que dos personas pueden mirar la misma cosa y los dos percibir algo diferente.".

"Que perdonar a otros no es fácil, y que perdonarse así mismo es el primer paso".

""Y que aprendas que yo siempre estoy aquí para ti….SIEMPRE"

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